Publicidad:
Terra
La Coctelera

seguiré

Hace tiempo que no escribo en el blog. Muy pronto seguiré contando la historia que me marcó para el resto de mi vida y en la que aunque hayan pasado tantos años sigo pensando.

Celos

(2 parte)
La relación al principio fue de lo más normal. Pero poco a poco empezó a deteriorarse. El problema fueron los celos intencionados.
Qué niñatos éramos!!! Ahora lo veo todo tan distinto!!
Los "celos intencionados" son los celos que haciamos que el otro sintiera. Provocabamos esos celos para ver lo mucho que importabamos al otro. (ahora veo lo patetico que es).
Yo tenia varios amigos que a Fede no les gustaba. Claro que no era tema de que no les cayera bien, si no que no le hacia mucha gracia que yo tuviera amigos. No podia soportarlo. Yo lo sabia y me aprovechaba de esa debilidad.
Salia de clase siempre hablando con uno de ellos, en cuanto no estaba con Fede me las ingeniaba para estar rodeada de amigos, sabiendo que Fede se subia por las paredes. Esta reacción mia era como contrapartida a lo que hacia él.
Si, era como contrapartida porque lo que hacia Fede era mucho peor. El tonteaba con todas las chicas, claro que para él era muy fácil tontear. Tenia tanta gracia y era tan atractivo que todas las chicas babeaban con él. Yo no lo podia soportar y asi se lo dije. El me respondia que era una tonteria que solo hablaba con las chicas.
De verdad que yo hasta ese momento nunca fui celosa. Claro que tampoco me lo habian hecho ser, nunca me habian dado motivos.
Con Fede era distinto. Los celos empezaron a ser una patologia en nuestra relación.

Pasión o locura?

Escribo esto con la prudencia del tiempo y con las heridas curadas.
No puedo decir q fuera una niña pero si una chica inmadura q se creia ya mujer.

Nos conocimos en Austria, estudiando.
Desde el primer momento sentí una atracción por él dificil de explicar. Queria conocerle y sabia q no iba a ser complicado.
Estabamos en la misma universidad, viviendo en el mismo campus y tarde o temprano le conoceria.

Nos presentó un amigo común.
Se llamaba Fede, era italiano, alto, fuerte y muy atractivo.

Al cabo de unas semanas empezamos a "salir", yo me encontraba en una nube de felicidad. Solo vivia para él, me hacia reir a todas horas. En cuanto le veia mi corazón comenzaba a bombear a 1000 por hora y no paraba hasta que nos separabamos. No hacia otra cosa que pensar en él. Todo lo demás me daba igual. El mundo podia desaparecer y yo no me inmutaria. Mi vida era Fede.

Los primeros meses fueron romanticos, bonitos, y de un continuo descubrir cosas nuevas juntos.